Después del DMTOfest…

DMTOfest2019. Un espacio para el arte y la política.

Aun con la resaca física y emocional que supone este tipo de evento, intentamos evaluar desde las diferentes áreas del festival lo que ha supuesto esta tercera edición de la celebración del día mundial del teatro del oprimido y las oprimidas en Barcelona.

Este año se ha desarrollado desde el 15 al 22 de marzo y durante estos días hemos podido disfrutar de obras de teatro foro, performances, workshops, espacios de debate, conciertos acústicos, exposiciones y otras actividades con la mirada local e internacional.

También en el programa de este año hemos optado por espectáculos y creaciones realizadas siempre por sus protagonistas, regla inherente al método. Así, hemos tenido un gran número de colectivos explicando sus historias y sus reivindicaciones a través del teatro. Colectivos como el de la salud mental, jóvenes, trans, migrantes, personas con diversidad funcional o gente mayor, que han convivido el mismo escenario debatiendo y ofreciendo nuevos puntos de vista a las problemáticas planteadas.

Confiamos en este espacio como un espacio vivo en el que generar y exhibir propuestas creadas por las oprimidas como protagonistas sus propias historias.

Confiamos en la democratización del arte, y que éste pueda llegar a todas las personas, porque todas podemos ser artistas de nuestras propias realidades. Y cuando decimos arte, hablamos de arte con mayúsculas, porque queremos que los grupos hagan procesos estéticos y políticos potentes, que huyan del paternalismo y apuesten por creaciones artísticamente interesantes.

Otro elemento innovador este año ha sido la alianza con nuevos espacios y contextos de creación y exhibición, destacando por ejemplo la colaboración con el Museo de Historia de la Inmigració de Catalunya (MhiC) que ha permitido presentar una creación de GTO-Lisboa sobre racismo en el Espacio cultural Font de la Mina.

Abrir estos espacios al barrio es una idea esencial a la hora de construir la programación del DMTOfest, porque no entendemos el festival sin las vecinas y los vecinos que cada día habitan estos espacios y porque no existirá el cambio sin sus protagonistas.

Este año la temática ha sido Desdibuixem fronteres y lo hemos hecho, pero sobre todo hemos identificado nuestras fronteras desde los espacios de creación del festival.

La movilización y la implicación ciudadana mas allá de los colectivos en escena han sido los y las mecenas que por primera vez han sostenido parte del evento gracias a sus micro donaciones y todas las entidades locales e internacionales y equipamientos de la ciudad que han hecho posible la realización del festival.

Ahora ya colocamos la mirada en la próxima edición, pero antes de esto, queda todo un año en el qué investigar, construir y aglutinar esfuerzos y personas para generar productos artísticos que den voz a nuestros deseos.

 

Mientras tanto, seguimos tejiendo, gritando y creando…